GENUÍNA VIOLENCIA DE GÉNERO
Navegando por la red me topé, por casualidad, con una página del Gobierno de China, (http://spanish.china.org.cn/sports/archive/olympics/2007-10/26/content_9127115.htm) que está en español y allí se habla alegremente del futbol femenino dando a entender que la igualdad en ese país entre hombres y mujeres es muy buena y que la libertad funciona de maravilla. Se me ocurrió enviar un comentario que rezaba así: “Muy interesante. La igualdad en China entre hombres y mujeres es tan igualitaria que hasta tienen una liga de futbol femenil. Eso es un adelanto que ni siquiera se ve en España. La lástima es que China es un país que practica la más genuina violencia de género, asesinando a las niñas sólo por ser mujeres.” Cuando envié el comentario salió una página que ponía lo siguiente: “QUISIERA INSCRIBIRME A SU EQUIPO” Como si yo hubiera enviado esa petición, eliminando el verdadero contenido. No sin sorpresa, leí el resto de lo que allí ponía:
“NOTA
* Su mensaje debería de estar escrito solamente en inglés y debería de estar centrado en los temas tratados en nuestra página web. Aquellos comentarios que contengan contenidos o vínculos comerciales o de publicidad serán eliminados.
* Mensajes que acosen, abusen o amenacen a otros, contengan material obsceno o inaceptable, y cualquier otro mensaje en violación de las leyes de la República Popular de China están prohibidos. Aquellos que publiquen comentarios serán responsables de cualquier consecuencia directa o indirecta causado por sus comentarios.
* Los administradores de este tablón tienen el derecho de reservar o eliminar los comentarios sin razón.”
De nuevo sorprendido envié un nuevo mensaje, esta vez en inglés, pero al pulsar el botón de enviar volvió a remitirme el mismo mensaje. Comprendí que ya no podía hacer otra cosa y les mandé un nuevo y último mensaje: “QUISIERA INSCRIBIRME A SU EQUIPO”. Esta vez el resultado se adaptaba exactamente a lo que había escrito.
PD. Espero que el Gobierno de China sepa disculpar a un pobre internauta aburrido que no tenía otra cosa que hacer y no me destruya mandándome un virus atómico.

